El Sueño de Morfeo

Estos últimos meses he observado con asombro lo frágil que puede ser en ocasiones el ser humano cuando el miedo y la tristeza se han apoderado de su corazón. Estoy segura que mucho os vais a sentir reflejados en todo lo que intento transmitir a través de las palabras, para liberar mi corazón y dar rienda suelta a mis sentimientos más profundos.

Es sorprendente como algunos prefieren la vida a toda costa, que la propia libertad. Sorprendente para mi ¡claro!,porque a otros lo que les sorprende es que yo prefiera una y mil veces la libertad por encima de todo. No tengo miedo a la vida y a lo que estar viva conlleva, nunca lo he tenido y nada ni nadie harán que surja ese sentimiento dentro de mí.

Con esto no quiero decir que las personas que tienen miedo estén equivocadas, o que yo sea un estandarte de la verdad. No es esa mi intención. A lo que me refiero es que no puedo ir en contra de lo que soy y de lo que siento, y que por mas meses que pasen, incluso si pasara toda una vida, me seguiría impresionando salir a la calle y ver el miedo en los ojos de las personas, los labios que besan tapados y los abrazos prohibidos.

Llevamos años sabiendo que algo muy fuerte sucedería en algún momento, para que pudiéramos ser fuentes de conciencia absoluta y que en un destello como el que yo tuve, supiéramos que era ya el momento de decir ¡basta! No quiero más de esto, no quiero participar en un mundo que me excluye, y que no da cabida a la libre expresión de nuestros mas profundos anhelos.

Decía Nelson Mandela que la muerte es algo inevitable. Cuando un hombre ha hecho lo que él considera como su deber para con su pueblo y su país, puede descansar en paz. Creo que he hecho ese esfuerzo y que, por lo tanto, dormiré para la eternidad.

El sentido del deber es algo que no se puede enseñar, es una fuerza que todos llevamos dentro y que irremediablemente sale cuando tiene que hacerlo. El sentido del deber que me ronda en estos últimos meses es hacer por mi pueblo lo único que sé hacer, lo único que siempre he hecho, Amar con mayúsculas y amar sin juicio cuando de forma natural ese juicio desaparece.

Pasé de la ira a la compasión y en esa compasión se que todos estamos desempeñando el papel que nos corresponde. En esta ocasión me ha tocado estar en la resistencia, lo que a veces como sabía Neo, es mucho mas duro que haberse tomado la pastilla azul: “La píldora azul le permitirá olvidar lo sucedido y permanecer en la realidad virtual de Matrix, mientras que la roja lo liberará de ella y lo conducirá al mundo real”. En un momento de mi vida, hace ya muchos años la existencia me dio a elegir entre permanecer en una realidad virtual o liberarme y ver el mundo tal y como es. Bueno…supongo que ya sabéis lo que elegí, aunque como Cifra, el personaje arrepentido de la película, muchas personas han buscado la verdad y al conocerla , deciden que prefieren volver al mundo irreal, al mundo de fantasía e ignorar la realidad.

La verdad es que no os voy a negar que es una elección muy sugerente y tentadora, pero me temo que son ya muchas las vidas que esta humilde alma ha encarnado en un cuerpo y si os digo la verdad, este tema de la manipulación y el control ya me aburre. Mi corazón late por vivir amando lo que hago, elegir lo que realmente disfruto al margen de una sociedad que insiste en que no soy la dueña de mis actos, ni de mi propia vida. No estoy de acuerdo, me niego y desobedezco, pero a su vez acepto y entendiendo la libre elección que ejerce cada ser humano sobre su existencia y su destino.

Me desperté del sueño de Morfeo señores, no contéis conmigo para seguir sosteniendo toda esta locura. Demasiadas vidas durmiendo…¡ES HORA DE DESPERTAR!

 

Con Los Pies en la Tierra

Antes de que comiences a leer este artículo que estoy escribiendo, te voy a pedir que abras tu mente y que hagas un pequeño esfuerzo en leerlo hasta el final sin que los juicios intervengan, o por lo menos que si lo hacen tomes plena conciencia de ellos. Para nuestra mente, algo tan sencillo como lo que os voy a contar, puede convertirse en un verdadero reto para ser aceptado y es por esto que te pido que todo lo que leas a continuación lo experimentes en ti mismo durante unos días y que observes atentamente lo que sucede en tu cuerpo cuando lo haces. Si estás dispuesto a iniciarte en esta aventura, y estamos de acuerdo en que lo harás con la mente abierta, entonces es el momento de que continúes leyendo…

Desde que vinimos a este mundo, bajo nuestros pies se encuentra un regalo, el más increíble que has recibido y recibirás en tu vida. La tierra en si misma, contiene un poder sanador extraordinario que acelera la recuperación en general de nuestras dolencias y nos aporta una vitalidad única. Puede que sea la mejor medicina disponible a la que cualquiera de nosotros podemos acceder.

El contacto con la tierra con nuestros pies descalzos, nos conecta con la energía natural que emana de ella alimentando y equilibrando nuestro cuerpo hasta los niveles mas profundos, reduciendo la inflamación, el dolor, el estrés y la fatiga. Según los indios Sioux el suelo es calmante, fortalecedor, limpiador y curativo. Desde la antigüedad la naturaleza nos ha revelado a través de ritmos y patrones la forma de interconectarnos de forma consciente con la fuerza vital que emana de ella. Y es importante que reconozcamos que este conocimiento no es algo nuevo que recién estemos descubriendo, sino un conocimiento ancestral del que ya hacían uso nuestros antepasados para la sanación. Hace miles de años ya disponían de una clara comprensión de la carga negativa energética que emana de nuestro planeta.

En el 2008 la NASA nos informó de que el sol se conecta a la tierra a través de una red de portales electromagnéticos. Los círculos de piedra son uno de tantos lugares que han resistido el paso del tiempo y nos han dejado constancia de algo que yace dormido en lo mas profundo de nuestro inconsciente.

Todos, en algún momento del día, podemos entrar en esta conexión íntima y sanadora con la madre tierra, aunque vivamos en ciudades, en pisos o en apartamentos. Solo necesitamos un trocito de tierra, un árbol o un parque donde permanecer descalzos o tumbados durante 15 minutos al día. Esta actividad no requiere de ningún esfuerzo por nuestra parte y aportará un increíble beneficio a nuestra salud no solo física, sino mental y emocional. Os hablo de algo que como os dije al comienzo de este artículo es muy sencillo, pero que encierra una verdad increíblemente profunda.

Cuando nuestra piel entra en contacto directo con la tierra, se restaura la conexión eléctrica esencial que nos une a ella y que se ha perdido por la forma en la que vivimos ahora los seres humanos. Lo primero que sucede en este contacto es que se calma nuestro sistema nervioso, se ralentiza nuestro hemisferio izquierdo del cerebro y se sincronizan ambos hemisferios cerebrales.

Muchas personas que viven con dolor o inflamación crónicos, se debe en la mayoría de los casos a esta desconexión. También ya somos cada vez más conscientes de que el estrés y los trastornos emocionales van agotando poco a poco la vida. Cuando nos damos la oportunidad de experimentar de nuevo la forma en la que los humanos hemos caminado por miles de años, en la mayoría de las ocasiones muchos de esos dolores, inflamaciones o problemas emocionales con los que hemos vivido durante años desaparecen, recobramos nuestra salud y nos sentimos con un nivel de energía mucho mayor que de costumbre.

Algunos ejemplos de enfermedades en las que se ha demostrado una mejoría considerable con esta práctica serían los problemas cardiovasculares, la diabetes, la artritis, los problemas autoinmunes, el cáncer, la depresión y el autismo.
Entrar en contacto con la tierra sin ninguna interferencia, como puedan ser nuestros zapatos o nuestra ropa, nos devuelve casi instantáneamente la alegría reduciendo la inflamación y como consecuencia de ello liberándonos del sufrimiento.

Según un estudio llevado a cabo en niños que caminan descalzos, se demostró que experimentaban profundas reducciones de sus dificultades físicas y emocionales. Padres de niños autistas reportaron un cambio de comportamiento y mas facilidad de comunicación después de dos meses en contacto con la tierra.

Hay experimentos científicos que pueden medir la velocidad a la que viajan los glóbulos rojos después de apenas dos horas de andar descalzos en la tierra. La sangre se hace mas fluida lo que mejora de una forma muy llamativa el funcionamiento del corazón.

Andar descalzos nos permite unirnos de nuevo al ciclo de la vida y al poder sanador de la tierra, ya que estamos reseteando nuestro reloj biológico y poniéndolo en armonía con los ritmos cósmicos y universales que son la base de cualquier sistema de sanación. Tocar la tierra eleva nuestro sistema inmune y puede curarnos de la depresión.

Quizás te venga a la memoria lo que te gustaba estar descalzo cuando eras pequeño y como tus padres te decían una y otra vez que te pusieras los zapatos porque te ibas a resfriar. Desde hace mas de 50 años los zapatos se fabrican con materiales sintéticos como el plástico, los suelos son de cemento y materiales desnaturalizados y nos pasamos el día cerca de fuentes o campos electromagnéticos que nos hacen perder toda nuestra energía.

Si quieres realmente entender de lo que estoy hablando quítate ahora mismo los zapatos y comienza a recuperar lo que es tu derecho de nacimiento. Los niños lo saben y lo hacen de forma instintiva. Yo, como adulta también lo sé porque toda mi vida me he quitado los zapatos en cuanto he llegado a casa y he andado descalza incluso en invierno con unos buenos calcetines de algodón. En cuanto pongas las plantas de tus pies en contacto con el suelo, millones de electrones serán absorbidos por tus pies como si de una esponja se tratase y comenzarán a moverse por todo tu cuerpo.

El corazón, el cerebro y el sistema inmune son un claro ejemplo de sistemas eléctricos. El movimiento diario químico y hormonal en nuestros cuerpos se mantienen gracias a las señales generadas por los electrones que emanan de la tierra. El cuerpo humano es un gran receptor de estas señales que marcan los ciclos de luz/oscuridad o los ciclos circadianos.

Andar descalzo es algo tan indispensable para nuestra salud como lo es el aire o la luz del sol. Cuando te desprendas de todos los miedos y juicios que te impiden llevar a cabo el simple acto de quitarte los zapatos comprenderás lo que te digo.

Si sales un momento de este apartado de mi blog y vas al comienzo, a la página principal de mi web, verás la foto que he elegido para daros la bienvenida. Durante años he subido una y otra vez descalza las empinadas escaleras que te llevan al chacra corazón de la tierra, ubicado en la localidad de Glastonbury en Reino Unido. Los lugares sagrados ancestrales fueron construidos con el mismo propósito que nos ocupa, la sanación de todos los aspectos que nos conforman como seres humanos cuando hemos perdido el equilibrio natural de nuestra salud mental y física. He caminado descalza por los lugares mas sagrados de la tierra, ya fuera invierno, verano, lloviera o nevara y puedo deciros desde la experiencia directa que es una de las cosas más hermosas que he hecho en mi vida. Los pueblos antiguos sabían de la importancia de esta conexión con la gran madre y en la puerta de muchos templos nos dejaron recordatorios, inscripciones que rezaban: “Descálzate, te encuentras en un lugar sagrado”.

Caminé descalza el laberinto de la catedral de Chartres, los más recónditos círculos de piedra, el santuario de Santa Brígida en Irlanda, los campos del mas antiguo santuario de Grecia “Dodona” y en todos ellos sentí ese increíble flujo de energía que emana de la tierra y que tanto bien nos aporta. Como curiosidad contaros que el oráculo de Dodona durante siglos estuvo custodiado por una casta sacerdotal conocida como “Los Seloi”, los cuales obtenían las respuestas del Dios Zeus a través de las potentes energías telúricas que manaban del antiguo roble sagrado, símbolo de este lugar. Para ello tenían la obligación de dormir en contacto con la tierra a la sombra del roble y siempre debían andar descalzos, lo que les garantizaba una conexión directa con la sabiduría del oráculo. Así Homero en su Ilíada se refiere a ellos como “los sacerdotes de Zeus Dodoneo, aquellos que siempre tienen los pies sucios”.

Es muy probable que después de un tiempo caminando descalzos podáis sentir un ligero hormigueo, señal de que la circulación se está activando y de que el cuerpo se está igualando a la energía natural de la tierra. Cuando el sistema nervioso se relaje completamente después de un tiempo de práctica, el hormigueo desaparecerá por completo. También notaréis que vuestro sueño se hace más y más profundo, y que os recuperáis mucho antes de los esfuerzos físicos. Si no tenéis problemas físicos importantes, caminar descalzos es la mejor vía de prevención que conozco junto con la reflexología podal. En la reflexología el medio a través del cual conectamos con este flujo energético son las manos de nuestro reflexólogo.

Puede que al comienzo de tus nuevos hábitos experimentes una pequeña crisis curativa debido a que el cuerpo comienza a desintoxicarse, por lo que es importante que durante ese tiempo bebas mas agua de la habitual para ayudar en la limpieza que se está llevando a cabo.

Como habéis podido comprobar existen soluciones a los problemas físicos, mentales y emocionales que están tan presentes en nuestra sociedad actual y esas soluciones en la mayoría de los casos provienen de la naturaleza, aunque desgraciadamente los seres humanos hemos olvidado esta gran verdad y nos entregamos a todo tipo de prácticas medicinales que lejos de devolvernos nuestro equilibrio nos alejan más y más de él.

Me gustaría añadir que si después de que te habitues a esta nueva forma de vida, quieres ir un poco mas lejos en tu conexión con la tierra, te des la oportunidad de desnudarte completamente y tumbarte en el suelo, en cualquier lugar que te sientas cómodo y con la intimidad que necesites. Túmbate en el suelo siempre que tengas ocasión, toca con tus manos la tierra y cuando estés en la playa vuélvete de nuevo un niño y déjate enterrar bajo la arena, dejando solo tu cabeza fuera de la tierra.

“Recuperemos la sabiduría que aún permanece en nuestro cuerpo y nuestro ADN y recuperaremos nuestra salud y equilibrio y en definitiva nuestra propia vida.”

                                                                                                                                                                   Elena Marín

                                                                                                                                                          Reflexóloga Consciente

Entrevista sobre mi libro por la editorial ViveLibro

Entrevista con Elena Marín Rodríguez, autora de “Reflexología Consciente”
Por Almudena Sánchez

En Autores, entrevista, Publicado 31 enero, 20200 Comentario(s)

«Este libro abrirá la mente de todo aquel que se acerque a él buscando respuestas a todas las dolencias que padecen sus pies, ayudándoles a tomar conciencia de los patrones inconscientes que generalmente guían las acciones de nuestras vidas y que nos hacen repetir una y otra vez los mismos patrones que tanto nos dañan».

V: Cuéntanos un poco más de ti…

RE: En realidad, de mí solo puedo decir que el conocimiento y el descubrimiento de quien soy, ha sido el motor que ha guiado mi vida desde que tengo uso de razón. He indagado en todo aquello que se me ha presentado como un camino de regreso a la conciencia que nos habita y del significado de la vida. Esto hizo, que hace ahora siete años dejara mi profesión de toda la vida y me dedicara por completo a la enseñanza, así como al acompañamiento y guía de otras personas a través del camino que yo una vez recorrí. Dedicar mi vida a este propósito me llena profundamente de satisfacción, alegría y gratitud.

V: ¿Cómo nace en ti la pasión por escribir y cuándo decides lanzarte a publicar?

RE: Toda mi vida he sido una apasionada lectora tanto de novelas, como de cualquier tema relacionado con la medicina natural, el autoconocimiento y la conciencia. Siempre pensé que sería una experiencia muy bonita escribir un libro, pero lo descartaba porque me parecía muy complicado hacerlo. Hace tres años y con motivo del desarrollo de esta nueva forma de aplicar la reflexología que he llamado “Reflexología Consciente”, comencé a escribir a modo de desarrollar un manual para mis cursos. Sin darme apenas cuenta estaba escribiendo lo que sería posteriormente mi libro. Luego pensé que sería interesante que la reflexología llegara a mucha más gente, es decir, no limitarla a los alumnos que asistían a mis clases. Un año más tarde contacté con ViveLibro para su edición, y lo demás ya es historia.

V: ¿Cómo ha influido tu carrera profesional en este libro?
RE: En realidad, todo lo que aparece en este libro es el fruto de mi trabajo y experiencia en el terreno de la enseñanza, tanto en el campo reflexología como en el de otros tipos de masaje, de la sanación utilizando la energía y de mi propia búsqueda personal y autorealización. He aprendido más enseñando que asistiendo como alumna a otros cursos. Mi carrera profesional sin duda, ha marcado mi trayectoria y mi vida de una forma muy importante.

V: ¿Cómo surge la idea de “Reflexología Consciente”?
RE: En nuestra sociedad occidental estamos muy desconectados de nuestro cuerpo, emociones, mente y sentimientos. La mayoría de las personas desconoce el efecto de los pensamientos y de las emociones sobre el cuerpo físico. La medicina alopática sin duda ha sido muy útil a lo largo de la historia, pero también la medicina ancestral lo fue en su momento. Hemos olvidado por completo la importancia de ver al ser humano como a un todo, es decir, de forma holística y en ese olvido nos hemos ido enfermando y olvidando de que somos capaces de vivir una vida consciente, saludable y plena. Este libro surge de la idea de acercar los conocimientos de la antigua medicina basada en las zonas reflejas de los pies, al público en general y que con todo lo que se transmite en él comencemos a interesarnos por todo aquello que nos acerque más a esa plenitud que tanto buscamos.

V: ¿Qué explicas en tu libro, terapias, procedimientos?
RE: En primer lugar, explico con detalle la diferencia entre una terapia de reflexología podal habitual y una sesión terapéutica de Reflexología Consciente. Insisto en la importancia de desarrollar en el terapeuta altos niveles de Presencia en su trabajo y de empatía, así como de descubrir en cada uno de nosotros lo que desde tiempos remotos en el mundo de la espiritualidad se ha llamado “amor sin condiciones”. Este Amor está asentado en el no juicio y en la aceptación de lo que somos. La libertad solo puede ser experimentada cuando nos amamos a nosotros mismos incondicionalmente, y esto viene dado por el amor, respeto y empatía que podemos llegar a recibir de la persona que nos está tratando a nivel terapéutico.
También dedico una parte importante del libro a hablar de cómo la personalidad de cada uno de nosotros se muestra claramente reflejada en los pies, y no solo eso, de todas las dolencias tanto físicas como emocionales y mentales que siempre pueden ser halladas en algún lugar de la superficie de los mismos, o a nivel más interno utilizando la profundidad y el tacto envolvente durante el masaje.

V: ¿Cómo puede ayudar este libro a una persona inexperta en la materia?
RE: Sin lugar a dudas este libro abrirá la mente de todo aquel que se acerque a él buscando respuestas a todas las dolencias que padecen sus pies, ayudándoles a tomar conciencia de los patrones inconscientes que generalmente guían las acciones de nuestras vidas y que nos hacen repetir una y otra vez los mismos patrones que tanto nos dañan.

V: ¿Los lectores van a encontrar soluciones a sus dolencias en tu libro “Reflexología Consciente?
RE: Estoy segura de que así será. Observando las zonas dolorosas durante la palpación del pie y consultando los mapas reflejos, podrán reconocer que esas zonas de dolor se corresponden con patologías actuales de su cuerpo físico o incluso crónicas. Entendiendo que cada órgano está asociado a una emoción o sentimiento por largo tiempo mantenido y vivido en silencio.

V: Cuéntanos qué hay de personal en este libro “Reflexología Consciente”
RE: En realidad, casi todo el libro tiene que ver conmigo. Con mi historia personal y con mi propia sanación a través de los pies y de la energía. Tiene que ver con haber descubierto mi propio camino de vida y con el agradecimiento de haber podido dedicarme a esto que tanto amo como forma de vida.

V: En todo el proceso de escritura, ¿qué ha sido lo más fácil y lo más complicado a la hora de dar forma a “Reflexología Consciente”?
RE: Lo más fácil para mí ha sido escribir desde el corazón. Suelo trabajar de esta misma forma por lo que en mi caso no me presenta ninguna dificultad. Sin embargo en algunos momentos me ha resultado un poco tedioso repasar una y otra vez los capítulos y darles una estructura buscando un resultado impecable en los textos y dibujos.

V: ¿Cómo te decantas por este título para tu libro? ¿Barajaste más opciones?
RE: En realidad no fue muy difícil porque ya había puesto este nombre al método que yo misma había desarrollado. Lo que sí me gustó fue añadir después del título la frase “Un mapa hacia el infinito”. Esto para mi encierra un gran significado, ya que la reflexología es ese “mapa” o “manual de instrucciones” con el que vinimos a este mundo y que la mayoría de los seres humanos desconoce. La idea del infinito deja abierta la puerta de todo lo que podemos llegar a aprender y a descubrir de este arte milenario.

V: ¿Quiénes son tus autores referentes?
RE: La verdad es que he leído mucho durante toda mi vida y en realidad los autores y temas difieren mucho unos de otros. En realidad, más que el autor cuando leo un libro, lo que busco es el tema que en ese momento de mi vida capta más mi atención.
Aunque tengo que decir que en temas no relacionados con la medicina complementaría he leído mucho a Gabriel García Márquez y a Isabel Allende. Y creo que podría decir que el libro que más he leído y releído una y otra vez es el de “20 poemas de amor y una canción desesperada” de Pablo Neruda.

Almudena Sanchez

Artículo de la revista Universo Holístico Enero’20 sobre la REFLEXOLOGÍA CONSCIENTE

Hablar de Reflexología Consciente es hablar de nuevo enfoque holístico en el plano de las terapias complementarias. Durante años he utilizado en mi consulta la reflexología podal energética e impartido talleres anuales de esta formación. A lo largo de todo este tiempo, me he dedicado a profundizar tanto en mis conocimientos de la técnica como en la forma de abordar la terapia para que el paciente que se tumba en la camilla y nos ofreces sus pies, participe activamente de su propio proceso curativo y se abra a experimentar los procesos mentales, físicos o emocionales que se quedaron como una huella en el cuerpo, por no saber gestionarlos en el momento en el que fueron vividos.

En muchas ocasiones la persona que solicita una sesión de Reflexología Consciente no sabe muy bien la forma en la que se desarrolla este método. En primer lugar manteniendo una conversación con nuestro paciente le pedimos que tome conciencia de su cuerpo físico y que nos comuniquen cualquier molestia reciente o de larga duración que estén padeciendo. Por lo general hay una o dos zonas del cuerpo que son las que requieren más de nuestra atención para que comencemos a trabajar en ellas. En otras ocasiones la dolencia ha estado tanto tiempo alojada en el cuerpo que ni siquiera somos conscientes de tenerla.Es como si la hubiéramos integrado como parte de nuestra vida y nos hayamos resignado a padecerla, creyendo que es una condición que no puede ser solucionada por ninguna de las vías que hemos probado.

Después de hacer una especie de escáner mental del cuerpo físico, preguntamos a nuestro paciente como se encuentra en el plano emocional, y posteriormente indagamos sobre la actividad de su mente.Una vez tenemos todos estos datos, comenzamos el calentamiento que es íntegramente energético pero a través del estímulo físico. Esta acción nos permitirá preparar los tejidos y los órganos reflejos para más adelante comenzar nuestro trabajo con precisión y profundidad.

A continuación el sistema nervioso y la columna seguirán abriéndonos paso, para llegar a percibir con mayor claridad en qué partes del cuerpo se han alojado todas esas emociones o sentimientos que no se pudieron o no se supieron gestionar en el momento que fueron experimentados. La zona de la médula a nivel reflejo nos aporta una información increíblemente detallada de como se encuentran todos los sistemas, es decir, su trabajo es un elemento indispensable para comprobar que la información aportada por el paciente es la correcta y para que se nos revele la otra información, más importante que la anterior si cabe, que permanece enterrada en lo más profundo del inconsciente.

Los pies son un excelente método de diagnóstico, y según toda las experiencias empíricas que he tenido durante años, he podido observar una y otra vez que cualquier dolencia alojada en el cuerpo siempre encuentra su correspondencia refleja en la zona del pie donde se sitúa.

Una vez terminados los pasos anteriores comienza en realidad la parte esencial de este método, que es pedir a la persona que esté muy presente en su cuerpo, en sus sensaciones físicas, en cualquier imagen mental o recuerdo del pasado, en cualquier emoción o sentimiento que pueda surgir cuando estamos estimulando las zonas de dolor o de bloqueos.

En muchos casos la respuesta no se hace esperar y la persona comienza a recordar algún episodio de su vida, básicamente del periodo de la infancia, en la que va describiendo una situación vivida que en su momento les produjo un dolor, tristeza, ira o sufrimiento que no supieron como gestionar. Llegado este momento le pedimos a nuestro paciente que esté muy presente en esas emociones que están surgiendo aunque sean desagradables. El modus operandi de la mayoría de los seres humanos en querer salir huyendo en el preciso instante en el que comenzamos a conectar con esas sensaciones que nos producen ese malestar tan desagradable. Pero en realidad en ese preciso momento es donde se esconde la potencialidad de la sanación y en muchos casos de la curación permanente de ciertas dolencias crónicas y/o físicas.

A partir de ese momento lo que sucede siempre es inesperado, es decir, el cuerpo comienza a reaccionar al estímulo y a la consciencia aportada en ese momento por el paciente y el terapeuta. El resultado es que el patrón energético somatizado en los tejidos comienza a movilizarse bajo la observación consciente del paciente y el estímulo preciso del reflexólogo. La energía liberada busca una vía de salida y de expresión y en cada caso la encuentra en zonas muy diferentes y dispares del cuerpo.

Una vez liberada la energía contraída, la persona experimenta una expansión y una profunda paz como consecuencia de haberse liberado del control que ejercía la mente subconsciente sobre esa emoción inexpresada y no vivida.

Os animo a vivir la experiencia por vosotros mismos y descubrir el potencial sanador de la conciencia, las manos del terapeuta y la ancestral sabiduría de nuestros pies.

Elena Marín
Autora del libro Reflexología Consciente – Un mapa hacia el infinito
www.elenamarin.soy

¿En que consiste la liberación emocional? Escuela de Reflexología Consciente

Dentro de la Reflexología Consciente, he desarrollado un masaje especifico para aquellas personas que puedan solicitar nuestra ayuda debido a síntomas psicosomáticos relacionados con su mundo emocional.

La medicina psicosomática es una ciencia que acepta que el estado mental, las emociones, las situaciones desagradables, los conflictos no resueltos y las relaciones interpersonales desequilibradas inducen al desarrollo de problemas físicos y/o enfermedades. Todos sabemos los impactos que el estrés prolongado o las emociones fuertes tienen en nuestro sistema, que casi siempre afectan nuestro sistema digestivo. También se sabe que el estrés a largo plazo puede afectar y desequilibrar nuestro sistema hormonal. En nuestra cultura popular hay muchas alusiones a este hecho. Las expresiones “se me hace un nudo en el estómago”, “llevo todo el peso sobre mis hombros”, “me pone del hígado”, etc son un fiel indicador de la relación existente entre el cuerpo y las emociones.

Las emociones tienen un impacto en nuestro cuerpo, así como los problemas físicos afectan nuestro humor. Si por ejemplo una persona se siente asustada por no encontrar trabajo todo su cuerpo se bloquea, los hombros se caen, la expresión de su cara cambia y seguramente transpire más de lo normal.

Durante años he podido observar cómo al tocar ciertas zonas en los pies se producen liberaciones emocionales de un rango muy diferente según las personas a las que realizo la reflexología. Poner a una persona en contacto con sus emociones bloqueadas a través del contacto con sus pies ha resultado ser una terapia de gran valor a la hora de hacernos conscientes del dolor que acumulamos, no solo físico, sino a nivel del alma. Todas las situaciones vividas a lo largo de nuestra vida se han quedado impresas en los tejidos de nuestro cuerpo, y con paciencia y respeto es posible desalojarlas con plena consciencia por parte del paciente y del terapeuta que lo asiste.

Para ello he desarrollado el «Masaje de Liberación Emocional» donde trabajamos el pie en su totalidad, desde la base hasta los dedos, soltando a través de la estimulación profunda del tejido y del tacto terapéutico, todas aquellas zonas del cuerpo que se reflejan en los pies y que nos están indicando donde se han alojado durante largo tiempo, esas vivencias que no hemos sabido gestionar.

La clave de todo el tratamiento es conectar al paciente con su Hara, su centro inferior y su conexión con la tierra y consecuentemente con su humanidad. Además de un trabajo exhaustivo sobre los tres centros energéticos principales del cuerpo, introducimos el trabajo de liberación del músculo psoas perteneciente a la zona media del pie y responsable de la unión entre la parte superior e inferior del cuerpo humano, también llamado “el músculo del alma”. El psoas tiene una connotación muy profunda a nivel emocional, y su trabajo suele ir acompañado de una liberación duradera de patrones que en muchas ocasiones pueden llevar años bloqueados en él.

Cuando llegamos al centro energético superior y zona de metatarsos y dedos en los pies, efectuamos un masaje de relajación manual y energético del nervio vago, íntimamente relacionado con el sistema parasimpático humano, con la relajación y con el “modo sanación” de nuestro organismo. El nervio vago es la puerta de acceso al mundo emocional reflejado en los pulmones, el diafragma, el esternón y todo lo relacionado con el corazón (plexo cardíaco, pericardio, timo y corazón emocional).

Durante todo el recorrido vamos conectando puntos energéticos clave en el pie, para la reorganización de los sistemas y consecuentemente de la psique del paciente. La conclusión del masaje llega con el contacto con el punto de calma situado en el dedo central de cada pie y con la conexión del eje pineal/corazón/Hara. Este eje es el Axis -Mundi, la conexión cielo-tierra y la vía de expresión natural de cualquier ser humano.

Escuela de Reflexología Consciente