Testimonios

Todos necesitamos ser tocados. A través del tacto me sumerjo en la vida, que es tu vida y me voy dejando sentir lo que tu alma necesita, en ese mismo instante, en ese momento presente. No veo, solo siento. No miro, solo intuyo el camino que recorren mis manos, sin mas guía que mi propio corazón. Y las puertas de la memoria se abren cuando sienten el AMOR presente, porque con tanto amor se vuelven confiadas. Nada que temer. Muchas personas solo esperan el momento de abrirse a la existencia, en presencia de aquellos que hacen su trabajo, sin juicio ni expectativas. AMAR SIN CONDICIONES a la persona que tienes entre tus manos, es la mejor terapia que conozco. Porque solo necesitamos que alguien nos sostenga y pueda ver nuestra belleza infinita, nuestra perfección divina. Que nos reciban con las manos abiertas y sin miedo a la intimidad o al contacto. Que nos amen tal y como somos en este mundo dual. Y sobre todo que no se espere nada de nosotros.

Y en el acto de entregarme sin condiciones a través de mis manos, recibo mas de lo que doy…recibo AMOR como respuesta y un profundo agradecimiento por permitirme ser YO, en mi máxima expresión. 

A partir de ese instante en que nos entregamos por completo, es Dios Pade/Madre quien guía mi intuición, mis sentidos y el ritmo del masaje. Es entonces cuando dejamos de ser Tu y Yo y nos convertimos en UNIDAD. Es solo entonces cuando sentimos la perfección de todo cuanto es.

Elena Marín

Sobre el Masaje Re-Nacer​

TESTIMONIOS DE ALUMNOS 

“El Masaje Re-Nacer no es una técnica más, es una terapia completa. Con sutileza, el paciente entra en un estado de calma lleno de sensaciones; sin ser juzgado, se siente escuchado, sostenido, mientras se va liberando  y encontrándose con él mismo. El ingrediente secreto de esta receta es el Amor sin condiciones  por parte del facilitador, pones tú corazón y confías, actuando como catalizador, y la energía, que fluye en cada uno, efectúa el trabajo de transformación en el paciente. Así es cómo yo aprendí a ofrecerlo de Elena Marín, mi maestra.”

Pablo 

“Cuando empecé a recibir la formación, de manos de la gran maestra y canalizadora del Masaje Re-Nacer , Elena Marín,  sentí que era una herramienta muy poderosa y sanadora, tanto para el receptor como para el terapeuta que lo facilita. Sucede que cuando lo das  no se sabe quién sana más, si el que lo da o el que lo recibe.

Después con el tiempo y la experiencia, sigo manifestando lo mismo que sentí, al entrar en contacto por primera vez con este masaje, pues no se ha modificado ni un ápice mi primera opinión. Ya que ha seguido repitiéndose con todos y cada uno de mis clientes esa sensación.

Ëste es un masaje que sana el alma, aunque pueda resultar un poco pedante al decirlo, pero para mí, ¡es absolutamente verdad!. Tiene la capacidad de poner en contacto el espíritu del terapeuta con el del cliente y esa conexión sana a los dos.

Actualmente lo estoy utilizando con unos resultados espectaculares, como parte de mis terapias regresivas. Para resolver problemas en los casos de clientes que llegan a una vida pasada muy dolorosa, en la que se encuentran con dificultades para ser aceptados por la madre como hija/o y sienten que no son ni deseados, ni amados, ni queridos y eso le produce un profundo dolor. Es entonces cuando utilizo el masaje “Renacer” y conectando con el amor incondicional, sustituyendo las emociones de rechazo, abandono y dolor, por ese Amor con mayúsculas, permitiendo que se sientan aceptadas/os y deseadas/os.

Finalmente consigue reconectar emocionalmente al cliente con la compasión y eso le hace entender que todo lo vivido, ha sido para sanar experiencias de otras vidas, pero que también le hacen sanar y resolver situaciones o problemas que arrastra a esta vida y le hacen comprender mejor y sentir, lo que antes no entendía.

Por eso me parece un masaje purificador que limpia mensajes y experiencias a nivel celular y del inconsciente, esto facilita que el cliente renazca a una nueva vida amorosa, llena de emociones, de aceptación y cariño. Mientras que el terapeuta, lejos de sentirse agotado, se siente revitalizado . Es como te  reiniciaras con el amor que se genera a través de la experiencia de dicho masaje. Namasté .”

Mayte Albendea

Terapeuta transpersonal regresiva

“Templanza y firmeza, amor que se entrega incondicionalmente, fusión de almas cuando el agua te acaricia en el interior y dedos que son olas que sutilmente se pasean por tu orilla para deshacer nudos y bloqueos, desgranando con la paciencia del sol los pétalos del tiempo. Unido a ti te ofrezco toda mi ternura y te sostengo en mi corazón con el calor que nace desde lo más profundo de mi ser y en ofrenda sublime secar tus pies cansados del largo viaje de la vida y recibirte como un nuevo ser. Luego abrazo tus pies y te acompaño en el camino de reconocerte y amarte, volver a tu esencia, Re-Nacer.”

Miguel Quijún

“RE-NACER, su nombre lo dice todo. Tengo la gran suerte de poder disfrutar de este masaje recibiéndolo y facilitándolo.

Como receptora, decir que es uno de los masajes más bellos que se pueden sentir. Es una  sensación de volver a la vida, de conectar con quién ERES. Nacemos conociendo nuestra identidad pero poco a poco olvidamos esta certeza. Con el Masaje Re-Nacer regreso a ese momento, recuerdo y comprendo el por qué de mi existencia, descubriendo el camino que tengo que tomar para encontrar mi felicidad.

Como terapeuta, facilitarlo es un acto de amor y generosidad hacia la persona que lo recibe. Siento cómo se crea una conexión, cómo nuestros corazones se unen en uno y caminamos de la mano hacia el lugar donde la persona necesita SER reconocida. El toque en cabeza, manos y pies, la música, los aceites, la simbología tan importante de sumergir los pies en el agua.. Todos y cada uno de los momentos del masaje hacen que sea único e irrepetible.

Gracias Elena, por crear algo tan bello y que me da tanta felicidad recibirlo y facilitarlo. Así lo siento, GRACIAS”

Esther Carmona

 “Tanto dar el masaje Renacer como recibirlo es una grata experiencia.

Como facilitadora siento que es un masaje para el Alma y consiste en tres sencillos, pero profundos pasos. En primer lugar tomas contacto con la persona empatizando con su energía, tomando unas respiraciones y desarrollando una preciosa meditación que nos lleva a conectar al ser de cada uno. Luego y con su permiso empezamos a abrir un canal de energía que une nuestros corazones. La paz que se siente es indescriptible, las respiraciones se vuelven más profundas, el corazón se rinde a esa energía de amor y se inunda de ella. La energía fluye desde la cabeza al corazón y a las manos. Las ataduras se disuelven y quedas con la sensación de ser libre para crear, para dar para recibir, para sentir tu corazón, un corazón lleno de vida que sana todo por que es libre y tiene poder para ofrecer libertad . La energía sigue fluyendo y sigue llevando la luz a todos esos lugares que habían sido olvidados, vuelve brillar  tu ser divino.

Seguimos avanzando hacia los pies, unos pies que están sumergidos en agua y con todo tu amor los secas y les presentas a la madre Gaia. En este momento la energía de la tierra abraza los pies, le da raíces para que pisen con confianza, para caminar serenos con la certeza de  que el camino que elijas será el perfecto para ti. Se refuerzan los dones que ya tienes por derecho de nacimiento.

El camino solo es una experiencia de vida hermosa que vas creando con cada paso que das.
Tocar los pies es mi parte favorita, es aquí donde se revela el plan divino y tus códigos sagrados. Es aquí donde el Alma se llena del amor que anhela y es ahora cuando sientes la conexión con el todo. Es el momento de dar las gracias y abrazar físicamente al ser que acaba de Re-Nacer.
Fátima Vázquez

“Qué decirte querida Elena del Masaje Re-Nacer, la verdad es que las palabras se quedan cortas, pero lo intento describir:

Lo que siento al darlo es un amor profundo, una inmensa paz, ternura y compasión. Desconexión total de lo mundano y abandono máximo en el fluir y sentir. Un inexplicable dar y recibir continuo. Gracias, gracias y gracias por tan maravilloso regalo.”

Vicky López

Recibir este masaje es unirte a tu Yo soy y comenzar a recibir mensajes, los que tu alma necesita en ese momento, desde el amor pleno y transmutar lo que nos daña. Y darlo… Uf, darlo es hacerse una con ese amor puro, sin condiciones, es convertirse en un canal en el q la energía Crística te posee y la transmites desde tu timo q se convierte en lo q en realidad es, una fuente infinita de amor. En mi experiencia como facilitadora he visto “prodigios” de todo tipo. En seis sesiones, curarse de una depresión de años. En apenas dos, quedar embarazada tras años de infructuosos intentos. He visto reestructurarse la morfología de manos y pies… En fin, he visto como los milagros se materializan de la manera más fácil. Esta herramienta es un regalo divino q nos llegó a través de una ángel llamado Elena Marín. Gracias, gracias, gracias.”

Concha Casas

“Hablar de cómo me siento cuando doy este masaje es hablar de intimidad…de dar ..de recibir…de magia ….y sobretodo de Amor.

Me acerco suavemente a esa persona que pone su alma en mis manos y le acarició su Ser en un momento único de conexión con mi presencia Yo Soy. Los nudos se deshacen y empieza la alquimia mientras das y das Amor para que el trabajo fluya como una sinfonía sin fin.

Abrazas sus pies y la conduces hacia el camino del conocimiento sobre sí misma, sobre su propia esencia, sobre su propósito….eres la partera del Alma….”

Ana Cristina González Febrero

“Durante el curso de fin de semana del masaje metamórfico “Re-Nacer” y en días posteriores experimenté un desbloqueo emocional importante, por lo que me di cuenta de que es un masaje que actúa en niveles inconscientes muy profundos. La técnica del masaje es sencilla de aprender y permite establecer una comunicación de corazón a corazón entre quien lo da y quien lo recibe, por lo que los beneficios son inmediatos. Básicamente se trata de dar y recibir amor. Si se tiene valor para no rechazar y admitir sin enjuiciar todas las emociones que aparecen, se comprende que es un masaje muy sanador.   Agradezco a Elena  haberme permitido participar y disfrutar con mis compañeras de este precioso taller. “

Inmaculada Trives

“Un maravilloso regalo. Un instrumento para sentir y conectar con un inmenso amor, que las palabras no asoman a reflejar. Experiencia reveladora tanto para el que lo da como el que lo recibe, porque ambos somos lo mismo.

Aprovecho para darte las gracias por acercarnos y transmitir esta joya, realmente hay un renacer..un volver a lo  esencial.. mil gracias, hermana.”

M.M.

“Para mi el masaje Re-Nacer ha sido un regalo, un regalo el recibirlo y poder ofrecerlo a otras personas. Es un momento pleno de intimidad contigo mism@, de conexión, de silencio y relajación. Si dijera solo una palabra nombraría PLACER.”

Leyre Santos

“El Masaje Re-Nacer para mí fue una experiencia difícilmente explicable con palabras, ya que son sensaciones y sentimientos. Digamos que conectas con la persona a la que se lo das de una manera muy especial, se siente una profunda conexión y digamos que es a lo que se le puede llamar el amor sin condiciones. Fue realmente especial y bonito y un masaje muy intuitivo.”

Celia F.

“Mi experiencia del Masaje Renacer tanto al darlo como al recibirlo es sentir una ola de amor intenso y maternal que te mece y en el que te abandonas a sensaciones y emociones pasadas con mucha quietud . Un latir en armonía contigo mismo a través de ese amor incondicional. Gracias Elena.”

Ana Villacorta

“Fusión entre mente y corazón. Se siente como una dulce canalización.

Un reto saltando al vacío, un vacío sostenido por el amor incondicional que ofrece estar aquí y ahora sintiendo.

Arrodillándonos al servicio del amor, al servicio de la persona en un viaje atemporal que nos conecta con el niño interior que habita en cada uno de nosotros, guiándole y proporcionándole el soporte necesario para que su alma sostenida y cuidada pueda vivir su proceso de reencuentro.”

Carmen Pérez-Caballero

“Hace dos meses, hice con Elena el curso de Masaje Re-Nacer. Todos los que tenemos la gran suerte de haber encontrado a Elena en nuestro camino, sabemos que todo lo que ella enseña es maravilloso y super gratificante desde el punto de vista de crecimiento personal, pero Re-Nacer es muchos más que eso. Lo llamo masaje porque hay un contacto físico pero realmente lo que se da es el más puro amor incondicional que se puede imaginar. Un amor que todo el mundo debería sentir, una sensación única, amorosa, perfecta, envolvente, sutil, delicada… no sé… realmente hay que vivirlo. 

Tanto darlo como recibirlo es pura magia. Al darlo, se entra en un estado de meditación lleno de paz, amor, felicidad, armonía, un oasis de bienestar. Recibirlo es sentir el puro amor incondicional ya que al no haber ninguna intención por parte del terapeuta, simplemente el hecho de dejarse llevar, conectado con la fuente desde el alto corazón, la sanación va donde el paciente lo necesita, sin juicios y por tanto las experiencias que se viven son enriquecedoras independientemente del proceso de sanación que el paciente viva a consecuencia de haber un desbloqueo energético a nivel emocional.

Desde mi experiencia al darlo, los pacientes reviven momentos de la infancia que tenían totalmente olvidados. Recuerdos preciosos que les llevan a un estado de amor, paz, felicidad y armonía que raras veces habían sentido. Muchos de esos recuerdos son situación vividas con el padre y la madre.
Yo he tenido pacientes que se han incorporado de la camilla en medio del masaje para pedirme por favor que nos abrazáramos del amor tan puro y la sensación de paz y felicidad que estaban viviendo. Es gratificante ver sus caras de paz y serenidad de ese momento. La sonrisa que se dibuja en su cara. Y la vibración tanta alta que todo el mundo percibe después de darlo y recibirlo. 

Como anécdota me hicieron una foto justo después de acabar el curso en una cena con unos amigos y la puse de perfil de wasap. Tendríais que haber leído los comentarios acerca de esa foto. Todo el mundo y la mayoría sin saberlo, vieron en esa foto la magia del amor incondicional, la magia de Re-Nacer.
Re-Nacer lo abarca todo. El aceite creado por Elena sin dejarse un detalle para que sea perfecto, la música sanadora, el amor que envuelve al terapeuta y al paciente y el ambiente de paz que se genera por todo esto. La delicadeza y la sutileza están presentes en todo momento. Desde el masaje en la cabeza hasta el hecho de coger los pies del paciente y secarlos arrodillado ante él. Una verdadera lección de humildad. Si cierras los ojos y te dejas llevar y pones tus manos a disposición de Dios, éstas bailan solas siguiendo la música. Es pura armonía, es puro amor, es simplemente único.”

Mónica Sánchez

“¿Qué decir del Masaje Re-Nacer?. Las palabras no abarcan tanto amor, emociones, crecimiento, enseñanza y satisfacción.Desde hace casi 3 años que entró en mi vida, de la mano de mi amada hermana Elena, me atrajo como un poderoso imán…

Y recordé, sentí, empecé un nuevo camino y el sendero del corazón brilló con más fuerza, ilusión y esplendor. El alto corazón lo reconoció de inmediato y vibró con fuerza.

Un regalo de Amor abarcando limpiezas de patrones negativos, de memorias del linaje, del karma, etc, Para el mayor bien del Alma que lo recibe y de todas las que la rodean.

Un aprendizaje constante y un renacer también en mí. 

Una lluvia armoniosa y dulce de regalos desde las Almas que me permiten tocarlas.

La unidad completa dando y recibiendo..

Un único SER vibrando.

Una danza de principio a fin entre Almas y “Servidores varios” junto a la Madre/Diosa Gaia llevándonos a todos.

Un reconocimiento de su vibración desde épocas más antiguas, un reencuentro emocionante para mí, sorprendente, vivo, potente. Brindándonos un espacio de quietud, de cobijo materno, de paz, amor y armonía a ambos, tanto al que lo da como al que lo recibe.

Una cápsula envolvente de amor, perdón y compasión, donde no existe el tiempo y solo hay un espacio, el del Amor.

Sorpresas en el tacto, en los movimientos de las manos, que acarician, transportan, borran, lavan y reactivan mas y mas.. con la sola guía del amor de las Almas implicadas.

No se aún muy bien como lo disfruto mas si dándolo, recibiéndolo o enseñándolo.

Renace, suelta capas y más capas de todo lo que no eres tú. Reconecta con el SER interno..

Renace al amor, a la paz, al equilibrio, a la salud, a la alegría y felicidad, a la abundancia plena que por derecho te pertenece,, que ya eres y siempre serás.

Somos UNO, disfrútalo.

Una servidora más.”

Aurora Molina Polo​

TESTIMONIOS DE PACIENTES

“Recibir un masaje renacer es reconectar con quien realmente eres. Mientras lo recibes es, como todo masaje, muy agradable. Conectas con vivencias y emociones muy lejanas. Pero lo mejor viene después. Al principio, no te das cuenta de lo que esa experiencia te está aportando. Con el paso de los días, si estás atento y consciente de lo que ocurre a tu alrededor, puedes saber “para qué” del masaje. Por qué  se manifestaron esas vivencias y emociones y no otras. Puedes ver lo que está ya sanado y los retos que tienes por delante. Y para mi especialmente, ha sido una toma de consciencia de que nunca, nunca estoy sola. Porque formo parte de un todo amoroso que me acompaña en la vida y no me abandona. Esta es la confianza que me ha aportado el masaje renacer. Gracias Elena Marín, creadora y maestra por facilitarme esta experiencia tan enriquecedora y sanadora.”
Amparo Gómez
A veces uno se aventura a esto de encarnarse, de “bajar” a esta dimensión con la alegría de experimentar, de “sentirse vivo” a través de las emociones y pensamiento que te hace creer que te separaste de la fuente, todo ese espectáculo de la vida que se desarrolla en este holograma sujeto por programas nacidos de nuestras mentes como hilos serpenteantes que emanan de esa fuente central que nada es siéndolo todo… Y aquí aterricé como soldadito de plomo que cae de pie…, frío y rígido, tan sólo un dedito del pie se atrevió a encogerse fruto de saber que no era así como creía sería recibido… pero nada es casual y uno se alivia pensando que cada detalle de lo vivido es algo que elegimos con precisión en el momento de aventurarnos a esto de vivir…. y las murallas se levantan y tu pequeño corazón se encoje cuando sientes que tu no eras lo que se esperaba… algo que oíste nada bonito hace que no sólo se te encoja el dedo pequeño del pie derecho, si no que tu alma empiece a usar capas de consuelo ante cada herida que te causa el desprecio, que con tu buen hacer vas colocando alrededor de tus cuerpos como capas de cebolla, para que cada vez sea más difícil clavar cada gesto en lo profundo de tu alma. Y así transcurre la historia…y vas avanzando entre solicitudes de amor y búsquedas incesantes de maneras de sanar…y un buen día un ángel llega a tu vida, te susurra al oído ofreciéndote su “útero” para un nuevo renacer donde serás recibido desde el amor y la alegría de tu venida al mundo, un nuevo re-nacer lleno de amor, acompañándote en el camino para recibirte entre nubes de algodón… abraza tu mente, te coge de las manos, lava tus pies, sanando tus heridas y deja que el agua se las lleve a lo más profundo de la tierra…visitas el espacio del vacío sintiéndote un todo con la nada , tu verdadera esencia, y el amor de unas manos te regresan y anclan al momento presente… y Una nueva vida deseada comienza en ese instante…un nuevo camino se abre ante ti. Tu pecho se abre y las alas se despliegan… ahora sólo queda dirigir tu vuelo hacia donde tu corazón desea. Gracias infinitas a la vida por permitir que en ella aparecieras tu Elena Marín

Gracias, gracias, gracias.”

MeGa Kora Lasmy

“​Mi vida era un caos, además en la mas estricta definición de la palabra, no encontraba salida. En algún momento había entrado por una puerta que ponía entrada al desastre.

Estaba divorciada, con una niña de un año y medio y un negocio que no iba ni para adelante ni para detrás, además tenía más deudas que dudas, ¿Qué más me podía pasar?.

Siempre he creído en los ángeles y demás seres de cuentos, y a día de hoy lo agradezco.

Os voy a contar un secreto, pero tenéis que prometerme que se lo contaréis a todo el mundo, es un secreto que hay que contar, pues hay secretos que son cadenas y hacen el bien a los demás y ese me lo contó alguien que me quería mucho.

Los ángeles existen¡¡,si, si, existen, yo conocí a uno. Vino a cogerme en brazos cuando ya no podía sostenerme en pie. Era rubio con forma de mujer y me ofreció tocarme la piel, ella lo llamaba masaje renacer y realmente el nombre era adecuado. Este ángel toco mis pies, los lavó ¡a mí,  una pobre mortal que se caía por los rincones y fue rellenando con sus manos cada una de mis heridas, las heridas de una piel maltratada, violada y humillada. Y en cada herida introdujo amor, paz, conexión y magia.

Este ángel me dio el mensaje que le da una mamá a su hijo: “Vuela, vuela alto, porque la llama de el entendimiento te ha sido dada, no dejes que nadie la apague”. ¡Y volé!

Claro que volé, renací.

Gracias a ese ángel llamado Elena Marín, volví a nacer, a Re-Nacer.”

Vanessa Díaz Motta

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